La auditoría se realiza en 3 fases: 1) Planeación para establecer objetivos y alcance, 2) Ejecución para realizar pruebas y analizar resultados, identificar hallazgos, y 3) Informe para comunicar conclusiones y recomendaciones. En la planeación se analiza el control interno y riesgos, y se elabora un programa. En la ejecución se aplican técnicas de muestreo y se recopilan evidencias en papeles de trabajo. Finalmente, en el informe se comunica el dictamen sobre estados financieros y hallazgos.