La guerra civil inglesa dio paso a la primera revolución en la que la burguesía derrocó parcialmente a la monarquía y el orden feudal, otorgando casi todo el poder al Parlamento. Surgieron las ideas de liberalismo y democracia, vinculadas al ascenso de la clase media en Inglaterra y Holanda, que rechazaban lo medieval. Sus elementos centrales eran la tolerancia religiosa, libertades democráticas, derechos de propiedad e importancia del comercio e industria, así como la creencia en la igualdad y valor