Las glándulas anexas incluyen las glándulas salivales, el páncreas, el hígado y el bazo. Estas glándulas segregan líquidos digestivos como la saliva y el jugo pancreático que contienen enzimas para digerir los alimentos en el estómago y el intestino delgado. El hígado produce bilis para digerir las grasas, y el bazo ayuda en la producción de anticuerpos y glóbulos rojos.