La hepatitis C es causada por un virus de ARN del género Hepacavirus de la familia Flaviviridae. Se identificó en 1989 y se transmite principalmente a través de la sangre. Puede causar una enfermedad aguda o crónica, y esta última puede progresar a cirrosis o cáncer de hígado. El diagnóstico se realiza mediante pruebas serológicas y detección de ARN viral. El tratamiento consiste principalmente en la combinación de interferón pegilado y ribavirina, con el objetivo de lograr una