Este documento presenta el caso clínico de un paciente masculino de 40 años que ingresó con hemorragia digestiva alta. El paciente tenía antecedentes de pancreatitis crónica y cirrosis hepática. Los exámenes revelaron anemia, leucocitosis y alteraciones hepáticas. El diagnóstico fue hemorragia variceal secundaria a cirrosis hepática descompensada. Se trató con reposo, fluidoterapia y ligadura de varices durante endoscopia. El pronóstico al egreso fue reservado debido a la cirrosis descompensada.