Las trece colonias inglesas en América declararon su independencia de Gran Bretaña en 1776 tras aumentar los impuestos y el control sobre las colonias luego de la Guerra de los Siete Años, lo que llevó a protestas y finalmente a la guerra. Francia, España y los Países Bajos apoyaron a las colonias, lo que les permitió derrotar a los británicos y firmar la Paz de Versalles en 1783, reconociendo la independencia de los nuevos Estados Unidos de América.