El documento presenta tres actitudes ante los conflictos: la pasiva, la agresiva y la asertiva. La actitud pasiva implica huir o rendirse ante el conflicto. La actitud agresiva conlleva imponerse con violencia y empeorar el conflicto. La actitud asertiva significa resolver el conflicto encontrando una solución que satisfaga a todas las partes de manera previamente meditada.