La gestión por procesos se basa en la identificación y sistematización de procesos para satisfacer al cliente y mejorar la eficiencia organizacional. Un buen proceso es fundamental para generar productos de calidad, y se estructura en un ciclo continuo de identificación, definición, ejecución, monitoreo y optimización. La organización debe orientarse hacia el cliente y fomentar la mejora continua, empoderando a sus líderes y empleados en la toma de decisiones basadas en datos.