PILAR CHACÓN. HPS-173-00519
La ira es una emoción normal y por tanto
tiene un valor importante para adaptarnos
a las diferentes situaciones, como el
resto de emociones. Experimentar una
reacción de ira adaptativa nos defiende y
nos pone a salvo de un peligro. Pero
cuando no se controla, puede volverse
destructiva.
Sentir esta emoción en
estas circunstancias nos
predispone a la acción en
un intento de protegernos
de aquello que nos hace
daño y que es el origen de
esta emoción.
La ira como todas
las demás
emociones es una
reacción compleja
en la que se ponen
en funcionamiento
tres tipos de
respuestas:
La primera es
una respuesta corporal,
nuestro ritmo cardiaco
aumenta al igual que
nuestra respiración se
acelera, nuestros músculos
se tensan y el flujo
sanguíneo se dispara
preparándonos para actuar
ante una amenaza
percibida.
La segunda es
una respuesta cognitiva,
es decir, depende de
nuestra manera de
interpretar las
situaciones. De esta
manera, así que cuando
interpretamos una
situación como un abuso,
una injusticia, sentimos ira.
La última respuesta de la
ira tiene que ver con
la gestión conductual en
estas situaciones. La
conducta en estas
circunstancias está
orientada para
defendernos de aquello
que se interpone un
nuestro camino.
La inducción de emociones genera
cambios profundos en el sistema
nervioso autónomo y en el sistema
endocrino, destacando que se
altera también la actividad
cerebral, en especial en los lóbulos
frontales y temporales. Tal como
Charles Darwin (1809-1882)
señaló, que cada una de las seis
emociones básicas entre ellas la
ira se acompaña de patrones de
respuesta fisiológica específicos.
El cerebro muestra una mayor
alteración del hemisferio izquierdo.
La ira dificulta la
asimilación de
conocimientos, en
muchas ocasiones
impidiendo totalmente el
proceso de aprendizaje.
desvía la atención y
paraliza la memoria
activa vital para
aprender.
Los centros nerviosos y los
neurotransmisores que
regulan las emociones y la
motivación están
involucrados en el proceso
de aprendizaje también.
Es necesario regular la
intensidad de la emoción
para evitar el bloqueo
inconsciente de la
información
Tratar de reducir los sentimientos y
el despertar fisiológico que provoca
ira. Muchas veces no podemos
deshacernos de las personas o
cosas que nos produzcan ira, por
ende debemos aprender a controlar
nuestras emociones.
Por consiguiente, la
tolerancia es el
reconocimiento de las
diferencias existentes en
la naturaleza humana.
Asimismo, una persona
tolerante es capaz de
aceptar
comportamientos
diferentes a los
establecidos en su
entorno o en su
sociedad.
El trastorno explosivo
intermitente se
caracteriza por un
comportamiento de
violencia descontrolada,
que se incluye dentro de
los trastornos del control
de impulsos, y que
consiste en que la
persona que lo sufre
estalla ante cualquier
frustración por mínima
que sea, sin necesidad
de que haya un estado
de ánimo alterado.
El trastorno de estrés
postraumático (TEPT) es
una enfermedad real.
Puede sufrir de TEPT
luego de vivir o ver
eventos traumáticos
como violaciones, abusos
físicos o un accidente
grave. El trastorno de
estrés postraumático
hace que se sienta
estresado y con temor
luego de pasado el
peligro. Afecta su vida y
la de la gente que le
rodea.
Quienes padecen el
trastorno de
personalidad antisocial
(TPA) tienden a mentir,
quebrantar las leyes y
comportarse de forma
impulsiva; asimismo,
no se preocupan por
su propia seguridad ni
por la de los demás.
Los síntomas pueden
disminuir con la edad.
Que la persona
conozca la naturaleza y
función de su
agresividad y descontrol
de la ira, esto le permitirá
establecer estrategias
más adecuadas para
controlarla y dominarla.
Aprender diferentes
técnicas para el
control de la ira y la
agresividad.
Modificar todos aquellos
aspectos internos y de
personalidad asociados a la
agresividad, que permita que la
persona desarrolle otras pautas
de respuestas más asertivas y
adecuadas, para resolver los
conflictos.
Aprender a conocer
las emociones, cómo
se expresan, para
qué sirven y cómo se
gestionan

LA IRA

  • 1.
  • 2.
    La ira esuna emoción normal y por tanto tiene un valor importante para adaptarnos a las diferentes situaciones, como el resto de emociones. Experimentar una reacción de ira adaptativa nos defiende y nos pone a salvo de un peligro. Pero cuando no se controla, puede volverse destructiva. Sentir esta emoción en estas circunstancias nos predispone a la acción en un intento de protegernos de aquello que nos hace daño y que es el origen de esta emoción.
  • 3.
    La ira comotodas las demás emociones es una reacción compleja en la que se ponen en funcionamiento tres tipos de respuestas: La primera es una respuesta corporal, nuestro ritmo cardiaco aumenta al igual que nuestra respiración se acelera, nuestros músculos se tensan y el flujo sanguíneo se dispara preparándonos para actuar ante una amenaza percibida. La segunda es una respuesta cognitiva, es decir, depende de nuestra manera de interpretar las situaciones. De esta manera, así que cuando interpretamos una situación como un abuso, una injusticia, sentimos ira. La última respuesta de la ira tiene que ver con la gestión conductual en estas situaciones. La conducta en estas circunstancias está orientada para defendernos de aquello que se interpone un nuestro camino.
  • 4.
    La inducción deemociones genera cambios profundos en el sistema nervioso autónomo y en el sistema endocrino, destacando que se altera también la actividad cerebral, en especial en los lóbulos frontales y temporales. Tal como Charles Darwin (1809-1882) señaló, que cada una de las seis emociones básicas entre ellas la ira se acompaña de patrones de respuesta fisiológica específicos. El cerebro muestra una mayor alteración del hemisferio izquierdo.
  • 5.
    La ira dificultala asimilación de conocimientos, en muchas ocasiones impidiendo totalmente el proceso de aprendizaje. desvía la atención y paraliza la memoria activa vital para aprender. Los centros nerviosos y los neurotransmisores que regulan las emociones y la motivación están involucrados en el proceso de aprendizaje también. Es necesario regular la intensidad de la emoción para evitar el bloqueo inconsciente de la información
  • 6.
    Tratar de reducirlos sentimientos y el despertar fisiológico que provoca ira. Muchas veces no podemos deshacernos de las personas o cosas que nos produzcan ira, por ende debemos aprender a controlar nuestras emociones. Por consiguiente, la tolerancia es el reconocimiento de las diferencias existentes en la naturaleza humana. Asimismo, una persona tolerante es capaz de aceptar comportamientos diferentes a los establecidos en su entorno o en su sociedad.
  • 7.
    El trastorno explosivo intermitentese caracteriza por un comportamiento de violencia descontrolada, que se incluye dentro de los trastornos del control de impulsos, y que consiste en que la persona que lo sufre estalla ante cualquier frustración por mínima que sea, sin necesidad de que haya un estado de ánimo alterado. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad real. Puede sufrir de TEPT luego de vivir o ver eventos traumáticos como violaciones, abusos físicos o un accidente grave. El trastorno de estrés postraumático hace que se sienta estresado y con temor luego de pasado el peligro. Afecta su vida y la de la gente que le rodea. Quienes padecen el trastorno de personalidad antisocial (TPA) tienden a mentir, quebrantar las leyes y comportarse de forma impulsiva; asimismo, no se preocupan por su propia seguridad ni por la de los demás. Los síntomas pueden disminuir con la edad.
  • 8.
    Que la persona conozcala naturaleza y función de su agresividad y descontrol de la ira, esto le permitirá establecer estrategias más adecuadas para controlarla y dominarla. Aprender diferentes técnicas para el control de la ira y la agresividad. Modificar todos aquellos aspectos internos y de personalidad asociados a la agresividad, que permita que la persona desarrolle otras pautas de respuestas más asertivas y adecuadas, para resolver los conflictos. Aprender a conocer las emociones, cómo se expresan, para qué sirven y cómo se gestionan