La soja procede de Extremo Oriente y es rica en proteínas, conteniendo los ocho aminoácidos esenciales. Tiene un alto contenido en fibra y minerales, y bajo contenido en grasas y carbohidratos. Estudios muestran que el consumo de soja puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, mejorar la densidad ósea, reducir los síntomas de la menopausia y los niveles de colesterol y glucosa en sangre.