El nuevo diseño procesal penal peruano redefine la litigación oral como una estrategia donde fiscales y defensores presentan sus casos ante el juez. La teoría del caso se centra en argumentar y evidenciar la posición de cada parte, estableciendo promesas y planteando conclusiones claras. Es crucial que tanto la acusación como la defensa ofrezcan alegatos bien estructurados basados en pruebas sólidas y mantengan una comunicación efectiva durante el proceso.