El mercadeo social se enfoca en influir la conducta de individuos mediante el énfasis en producto, precio, lugar y promoción para promover causas sociales. Se utiliza principalmente para identificar necesidades de audiencias y desarrollar estrategias que faciliten el acceso a servicios sociales, aunque su enfoque en la modificación de comportamientos individuales ha tenido críticas por no considerar adecuadamente la diversidad cultural.