El documento describe los cambios en el modelo educativo de educación superior impulsados por el proceso de Bolonia, incluyendo un enfoque centrado en el aprendizaje autónomo del estudiante, la evaluación continua, el uso de las TIC, y la medición del trabajo del estudiante a través de créditos ECTS. El objetivo es cambiar la mentalidad de docentes y estudiantes hacia un aprendizaje a lo largo de la vida y el desarrollo de competencias.