La prevención del neumotórax espontáneo es el ejercicio y el cese del hábito tabaquico. El neumotórax espontáneo siempre debe tratarse, ya sea con vigilancia, aspiración o pleurostomía. El neumotórax espontáneo primario tiene mejor pronóstico que el secundario. La pleurostomía es el tratamiento de elección, mientras que la videotoracoscopía se reserva para casos de neumotórax recurrente o que no ceden con pleurostomía.