El documento presenta principios para nuevos proyectos educativos que valoran la expresión y oralidad juveniles, la colaboración, y la construcción colectiva de ambientes de aprendizaje. Se propone una escuela activa y radical que promueve la inclusión, participación y el uso de TIC, permitiendo a los estudiantes investigar y construir conocimiento en contextos relevantes para sus vidas. La idea central es descurricularizar la escuela para crear un espacio donde la diversidad y la reflexión crítica sean fundamentales en el proceso educativo.