Una organización virtual se basa en contratar empresas independientes para realizar actividades en las que son mejores asociadas que actuando de forma individual. Estas organizaciones son flexibles y se adaptan rápidamente al entorno. Algunas ventajas son que son ligeras, emplean pocos trabajadores y pueden desarrollar nuevos productos rápidamente, mientras que las desventajas incluyen la posible pérdida de conocimiento clave y el control sobre el negocio al surgir conflictos con las empresas asociadas.