El tercer principio de ISO 9001 es la participación del personal. Esto implica definir las responsabilidades de cada puesto de trabajo, asegurar la competencia del personal, y fomentar su implicación en el desarrollo, implementación y mantenimiento del sistema de gestión de calidad de la organización. La participación del personal es un factor clave para el éxito de la organización y lograr sus objetivos.