La técnica de modulación por codificación de pulsos (PCM) convierte señales analógicas en digitales mediante tres pasos: 1) muestreo, 2) cuantificación y 3) codificación. La cuantificación asigna valores discretos a las muestras tomadas, lo que introduce error. Cuanto mayor sea el número de bits, menor será el error y mayor el ancho de banda requerido. La cuantificación no uniforme asigna niveles de manera variable para adaptarse mejor a la señal.