La práctica docente es una actividad compleja que se desarrolla en contextos específicos e históricos y está influenciada por factores personales, institucionales y sociales. Implica tanto la enseñanza en el aula como la apropiación del rol del docente y se basa en una red de saberes teóricos y prácticos que se van construyendo a lo largo de la experiencia. Para analizarla comprehensivamente se deben considerar sus dimensiones personal, institucional, interpersonal, social y didáctica.