La psicoterapia analítico-funcional (PAF) es un enfoque conductual que se basa en los principios del condicionamiento operante y la manipulación de contingencias. Se evalúan funcionalmente las conductas del cliente y terapeuta dentro de la sesión para promover el cambio a través de la experiencia. La PAF se usa para tratar problemas como la depresión, ansiedad y estrés postraumático evaluando las conductas clínicamente relevantes a lo largo del proceso terapéutico.