El reconocimiento y las recompensas son esenciales en el ambiente laboral actual, donde los gerentes deben fomentar un entorno positivo sin recurrir a la coerción. Para ser eficaces, los programas de recompensas deben ser adaptados, variados y reflejar los valores de la empresa, y es importante que las formas de reconocimiento no siempre impliquen costos. Agradecimientos sinceros y reconocimientos oportunos pueden ser más valiosos que recompensas monetarias, lo que resalta la importancia del aprecio genuino en el trabajo.