La Reconquista cristiana de la Península Ibérica entre los siglos VIII y XV se desarrolló a través de tres etapas principales: 1) la formación de núcleos de resistencia en el norte, 2) la expansión de los reinos cristianos entre los siglos XI y XIII, y 3) la repoblación de los territorios conquistados a través de diferentes métodos como la aprisión espontánea, la repoblación concejil o el repartimiento de tierras.