La publicidad utiliza recursos retóricos y visuales como la repetición, comparación, hipérbole, sinecdoque, personificación, metáfora y contrasentido para convencer al público. Estas técnicas incluyen mostrar una imagen repetidamente, comparar un producto con otro, exagerar características, mostrar parte de algo como si fuera el todo, atribuir características humanas a objetos, sustituir una realidad por otra mediante metáfora visual, e integrar elementos que no irían juntos.