El documento aborda la importancia de la relación entre tutores y residentes en medicina familiar y comunitaria, destacando su impacto en la formación y los resultados profesionales. Se enfatiza la necesidad de una interacción basada en la comunicación y la confianza mutua, así como la relevancia de la motivación y adaptación a lo largo de los años de residencia. Además, se subraya que tanto tutores como residentes deben reconocer y respetar sus roles para lograr una enseñanza efectiva y personalizada.