El documento analiza la relación entre el estatus social y los roles asignados a los individuos dentro de un grupo, destacando que cada estatus implica un comportamiento y función esperada. Se menciona que la atribución de estatus influye en la valoración de los miembros del grupo y en sus oportunidades personales y laborales. En conclusión, un estatus más alto facilita un rol más significativo y valorizado en la sociedad, lo que abre más oportunidades en diversos aspectos de la vida.