Este documento discute el manejo del shock. Explica que el shock no solo implica hipotensión arterial o disminución de la perfusión, sino una reducción de la respiración celular. Describe que el flujo sanguíneo se dirige primero a las arterias carótidas y coronarias, y luego se desvía de otros órganos. Finalmente, recomienda optimizar la volemia, usar fármacos inotrópicos como dobutamina y vasoconstrictores como norepinefrina para tratar el shock.