El síndrome de Down es causado por la trisomía del cromosoma 21 y se presenta en aproximadamente 1 de cada 700 recién nacidos, con una alta tasa de mortalidad infantil y un pronóstico de vida limitado. El diagnóstico implica análisis genéticos y ecografías, mientras que el tratamiento se enfoca en programas de atención temprana y seguimiento médico regular. Las pautas de atención médica cubren diferentes etapas de desarrollo, desde el neonatal hasta la adolescencia, enfatizando necesidades nutricionales, evaluaciones cardíacas y neurológicas, y prevención de complicaciones asociadas.