Nicholas Carr y Mario Vargas Llosa discuten cómo Internet puede afectar negativamente la capacidad de concentración y pensamiento humanos. Carr advierte que el uso excesivo de Internet puede conducir a un pensamiento más superficial y distraído, mientras que Vargas Llosa se basa en el libro de Carr para explicar cómo Internet puede debilitar la memoria y la mente al reemplazar la necesidad de ejercitarla. Ambos reconocen los beneficios de Internet pero también enfatizan la importancia de ser conscientes de sus posibles efectos en la forma en que pensamos