El enfoque STEM integra ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en un currículo interdisciplinario para preparar a los estudiantes para desafíos del siglo XXI, fomentando habilidades como resolución de problemas y pensamiento crítico. La educación STEM responde a la creciente demanda de habilidades técnicas en el mercado laboral y promueve la innovación y la adaptación en un mundo cambiante. A través de actividades prácticas y colaborativas, se busca desarrollar en los estudiantes una comprensión profunda y aplicada de estas disciplinas para mejorar su capacidad de decisión en temas relevantes como salud y eficiencia energética.