La separación de poderes divide el poder del Estado en tres ramas: el poder legislativo, el poder ejecutivo y el poder judicial. Platón fue el primero en proponer esta división al separar a la sociedad en tres clases dedicadas a funciones diferentes. Posteriormente, pensadores como Locke y Montesquieu desarrollaron la idea de que dividir el poder evita su abuso y garantiza que no sea ejercido de manera arbitraria. Locke argumentó que el poder legislativo y el poder ejecutivo deben residir en órganos separados para limitarse mutuamente