La teoría sistemática surgió en la década de 1960 para administrar organizaciones complejas. Se centra en ver a las organizaciones como sistemas abiertos que interactúan con su entorno. Busca maximizar la eficiencia organizacional mediante la planificación, organización, dirección, coordinación y control de acuerdo con principios como la división del trabajo y la jerarquía. También enfatiza el papel del ser humano y sus necesidades dentro de la organización.