La ética contemporánea se divide en la crisis de la ética moderna y la reconstrucción de la ética actual, destacando las críticas de Hegel y de los 'maestros de la sospecha' como Marx, Nietzsche y Freud. Hegel cuestiona la moralidad universal kantiana al proponer la 'eticidad' que se basa en las normas históricas y en la acción concreta, mientras que Marx y Nietzsche critican la ética como una construcción ideológica que no trasciende el contexto social. En este debate, Nietzsche enfatiza la 'muerte de Dios' y la crítica de la moral cristiana, argumentando que los valores morales podrían contribuir a la negación de la vida individual.