La tifoidea aviar es causada por la bacteria Salmonella Gallinarum. Provoca síntomas como quietud, postración, diarrea y alta mortalidad en aves. La bacteria invade el intestino y se disemina a órganos como el hígado y bazo, causando lesiones. Se transmite a través de materia fecal, huevos y fómites contaminados. El control incluye vacunación, buenas prácticas de manejo e higiene para prevenir la transmisión.