La tuberculosis es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Se caracteriza por la formación de granulomas en los pulmones y otros órganos. Puede manifestarse como una infección pulmonar primaria o como una reactivación de una infección latente. El diagnóstico se basa en la detección microbiológica de M. tuberculosis en esputos o biopsias, pruebas cutáneas como el Mantoux, y hallazgos radiológicos característicos.