Los principios constitucionales en materia tributaria incluyen el principio de legalidad, que establece que los tributos solo pueden ser establecidos por ley; el principio de igualdad, que requiere que las personas con igual capacidad económica contribuyan en igualdad de condiciones; y el principio de capacidad contributiva, que establece que los tributos deben determinarse según la capacidad de cada persona de pagar.