El documento trata sobre el uso educativo del iPad, destacando su potencial para fomentar un aprendizaje experiencial y motivador, así como su capacidad para personalizar la enseñanza según las necesidades del alumnado. Se enfatiza la importancia de contextualizar el uso de aplicaciones en la educación y la necesidad de adoptar metodologías activas que involucren al estudiante como productor de contenido. Además, se discuten consideraciones para la selección de recursos y la evaluación, promoviendo la creatividad y competencias más allá de la simple adquisición de conocimientos.