El documento discute diferentes enfoques para la enseñanza de lenguas. Explica que tradicionalmente la enseñanza se centraba en la gramática, pero que desde los años 70 los enfoques comunicativos han dado más importancia al uso de la lengua. También describe dos manifestaciones de la gramática y cómo los diferentes modelos gramaticales han tenido repercusiones pedagógicas positivas, pero también limitaciones cuando se cambia frecuentemente la terminología. Concluye que no existe un único método ideal y que los profesores deben basarse en diferentes teorías