La adicción sexual o conducta sexual compulsiva se refiere a una serie de comportamientos sexuales intrusivos que generan malestar y deterioro psicosocial significativo. Estas conductas pueden incluir masturbación compulsiva, dependencia a la pornografía y promiscuidad repetitiva, y están ligadas a trastornos como el TOC y la hipersexualidad. El tratamiento incluye terapia cognitiva, medicamentos como ISRS y antiandrógenos, así como estrategias de prevención de recaídas.