La evaluación por competencias en la educación superior se justifica por tres razones: 1) vivimos en una sociedad del conocimiento compleja, 2) se necesita una formación integral para enfrentar una sociedad incierta, y 3) las competencias integran conocimientos, habilidades y actitudes para enfrentar situaciones de manera efectiva. Esto implica que la enseñanza se centre en el aprendizaje del estudiante y que la evaluación promueva el desarrollo de competencias a través de experiencias de aprendizaje diseñadas para tal fin.