La administración de la producción se encarga de planificar, organizar y mejorar los sistemas que producen bienes y servicios, abarcando áreas como procesos, capacidad, inventario, fuerza de trabajo y calidad. Las decisiones en este ámbito, como la localización de plantas y la distribución física, son cruciales para la eficiencia operativa y el éxito de la organización. Además, la productividad se mide mediante la relación entre la producción obtenida y los recursos utilizados, considerando factores internos y externos que la afectan.