La experiencia de realizar una secuencia didáctica con niños de primer grado le permitió a la autora evaluar sus competencias comunicativas y de dominio del grupo. Algunas actividades funcionaron mejor que otras y se identificaron áreas de oportunidad como ser más clara en las instrucciones y tener mayor seguridad al interactuar con los niños. El análisis posterior con la maestra le ayudó a comprender mejor el contexto y necesidades de los niños, reforzando su compromiso de brindarles un ambiente de aprendizaje positivo.