El documento describe cuatro niveles de seguridad biológica para laboratorios que manipulan agentes infecciosos. El Nivel 1 se utiliza para microorganismos no patógenos. El Nivel 2 se usa para agentes moderadamente peligrosos. El Nivel 3 requiere mayores medidas de seguridad para trabajar con patógenos graves. Finalmente, el Nivel 4 es para los agentes más peligrosos que causan altas tasas de mortalidad.