Un proyecto educativo requiere una planificación cuidadosa para garantizar su éxito. Esta planeación incluye definir claramente el alcance, integrar a los participantes, establecer un cronograma realista y gestionar los costos. La aplicación de estas áreas de gestión (integración, alcance, tiempo y costos) es fundamental para articular las actividades, lograr los objetivos y entregar resultados dentro del tiempo y presupuesto establecidos.