Se presenta un caso clínico de una mujer de 49 años con cefalea y vértigo progresivo, antecedentes de migraña y parálisis facial, que muestra signos de hiperreflexia y ataxia. El glioblastoma multiforme, clasificado desde 2000, tiene factores de riesgo como la edad y la exposición a radiación ionizante, con síntomas típicos que incluyen cefalea, náuseas y convulsiones. El diagnóstico se realiza mediante TAC y RM, y el tratamiento puede incluir corticosteroides, anticonvulsivos y quimioterapia.