Las ceras se utilizan en la industria para recubrir cítricos con el fin de devolver parcialmente la impermeabilidad de la cutícula, aportar brillo y permitir el intercambio de vapor de agua y oxígeno. Existen dos tipos principales de ceras: ceras solventes que consisten en resinas disueltas en hidrocarburos de petróleo, y ceras al agua que consisten en resinas y/o ceras emulsionadas en agua. El proceso de aplicación implica el uso de boquillas pulverizadoras