El cierre del proyecto es la fase final del ciclo de vida del mismo, donde se verifica el cumplimiento de los objetivos y se implementan mecanismos para mejorar. Este proceso incluye la entrega de resultados, la celebración del desempeño y la captura de lecciones aprendidas, siendo crucial para evitar el deterioro de la moral del equipo y el aumento de costos. Además, se debe asegurar que los entregables sean apoyados por la división de operaciones y que no queden pendientes por resolver.