Un codependiente mantiene una relación de dependencia emocional con otras personas que desarrolla una personalidad codependiente caracterizada por la necesidad de complacer o controlar a los demás. Un codependiente puede ser reconocido por su baja autoestima, dependencia, obsesión, negación y control sobre otros, aunque generalmente no se da cuenta de ser parte de una relación codependiente. Para dejar de ser codependiente, se debe encarar un plan de recuperación.