Este poema de San Juan de la Cruz describe el amor del alma hacia Dios. En la primera estrofa, el alma se pregunta dónde está Dios y expresa su dolor por su ausencia. En la segunda, le pide a los pastores que le informen a Dios de su sufrimiento. En la tercera, promete buscar a Dios sin descanso a través de montes y riberas.