Los cuatro programas de estudios analizados (1993, 2000, 2009 y 2011) comparten un enfoque comunicativo y funcional de la enseñanza del español, con el objetivo central de desarrollar la competencia comunicativa de los estudiantes a través del uso del lenguaje hablado y escrito. Organizan los contenidos en torno a ejes como la lengua hablada, lengua escrita y literatura. Buscan que los estudiantes aprendan a comunicarse de forma efectiva, a leer de manera comprensiva y a producir textos escritos.