La planificación es un proceso esencial que implica tomar decisiones para alcanzar objetivos y satisfacer las necesidades de estudiantes y de la sociedad. Debe ser sistemática, reflexiva y debe involucrar principios como la racionalidad, la flexibilidad y la participación, adaptándose a la realidad y condiciones objetivas. En el contexto educativo, la planificación se convierte en una herramienta crucial para optimizar la enseñanza y asegurar que el sistema educativo responda a las demandas sociales.